| Bienvenidos
a la Fundación Arte para los Niños
Cuando yo tenía 16 años, estando en el
quinto año de bachillerato, la gente me preguntaba:
“¿Qué piensas estudiar en la universidad?”,
yo contestaba que iba a estudiar veterinaria, zootecnia,
agronomía o música. La reacción
de la gran mayoría era: “¿música?
¿Eso se estudia? ¿De qué piensas
vivir?”
Para un niño que para esa época tocaba
en la Estudiantina Juvenil del Estado, en la Orquesta
Juvenil (además había sido miembro fundador
de la primera Orquesta Infantil de Venezuela, del maravilloso
Sistema de Orquestas creado por el Maestro José
Antonio Abreu) y había comenzado a matar sus
primeros “tigres”, fueran de gaita, guaracha
o salsa, la idea de ser músico era absolutamente
normal. Hacer el resto de su vida lo que más
le divertía, que era tocar su flauta, era lo
mas lógico. Después de todo mi flauta
era mi raqueta de tennis o mi bate de baseball que me
acompañaba a todas partes.
Un año después, a pesar de ser aceptado
en la Universidad del Zulia para estudiar Agronomía
y gracias a una beca que me concedió el Gobierno
del Zulia (la cual suministraron por 3 meses solamente)
y muchísimos esfuerzos de mis visionarios padres,
me encontraba en los Estados Unidos estudiando la carrera
mas insólita para algunos de los amigos de mi
papá: “música.”
Más de 25 años después y luego
de escuchar a miles de niños y jóvenes
que quisieran tener el sueño de no ser ingenieros,
abogados, médicos o políticos como quisieran
sus padres o porque simplemente no tienen los recursos
económicos para desarrollar esos talentos artísticos
especiales que les ha regalado Dios, decidí crear
la Fundación “Arte para los Niños”.
A través de esta fundación, todos esos
niños con aptitudes extraordinarias en cualquier
corriente artística podrán obtener el
apoyo económico, moral e informativo para lograr
sus sueños. Para aquellos que pueden dibujar
en un papel con mucha mas facilidad que otros, para
los que hacen reír a sus compañeros con
extrema naturalidad y que es el actor principal de los
actos de final de año escolar, para aquellos
que escriben poemas inspirados y que muchas veces les
da miedo mostrarlos, les digo: “no permitan que
nadie les robe sus sueños, no permitan que ese
talento que es una bendición de Dios sea limitado
y no desarrollado por culpa de terceros”.
La fundación servirá como un puente entre
esos niños y sus sueños. Les dará
a través de su pagina web la información
para llegar a las escuelas o universidades especializadas
en esas carreras no tradicionales, les dará a
través de un sistema de becas el apoyo económico
para estudiar en las mejores universidades dentro y
fuera del país, les donará esas zapatillas
de ballet o ese arco de violín costoso que no
pueden adquirir por sus limitaciones económicas,
los llevará a esos talleres especiales con los
grandes maestros en sus disciplinas.
Las nuevas sociedades latinoamericanas necesitan de
artistas e intelectuales para encontrar sus soluciones
y sus propias identidades. Los llamados países
del “primer mundo” tienen un balance entre
lo económico, lo político y lo humano.
Necesitamos desarrollar niños y jóvenes
con una visión amplia y profunda de la vida.
Cambiemos por una pistola un pincel, o por un “porro”
de marihuana un cuatro. Esa es nuestra meta y con la
ayuda de todos esos “soñadores” como
nosotros vamos a lograrlo.
Huáscar Barradas |